10th
A una semana de que me cambie la vida…
Hace rato que no escribo aquí, la verdad es que sentía que no tenia mucho que contar. He estado muy enfocado en mi familia y en encontrar mi nueva inspiración laboral…Pero en una semana nacerá mi primera hija, Sofía Isabella Bellumio, y tengo ganas de escribir algunas líneas.
Es un sentimiento raro este de elegir el día que nace tu hija. Uno siempre se imagina que seria como en las películas, la mama empieza a tener contracciones, el hombre sube a la familia al auto con la mujer a gritos y hace zigzag por la ciudad para llegar al hospital lo antes posible.
En nuestro caso, hemos tenido un embarazo increíble, muy tranqui, y parece que el parto será también así. Sofía esta muy cómoda sentadita, así que por ahora parece que la sacaran de la forma mas relax para ella, sin tener que trabajar mucho. Pero bueno, siempre puede sorprendernos…
Voy a ser padre! Que raro decir eso. Estoy mas nervioso que en cualquier otro momento de mi vida, pero son nervios distintos. Son nervios difícil de explicar. En mis manos tendré la responsabilidad por la vida de una persona, de alguien que será parte mía. Criare a una hija, que me vera a los ojos como nadie nunca lo ha hecho, y que en relativamente poco tiempo, será estudiante, madre, abuela, y formara a hijos propios. Y yo tendré que enseñarle todo!! Es mucho de absorber ahora…
Me pregunto como seré como padre, que trabajo tan complejo, casi imposible diría. Pienso en lo que mis padres hicieron por mi y mis hermanos, y la verdad que recién ahora que yo estoy a punto de tener a alguien que dependa de mi como lo hicimos nosotros de ellos, empiezo a entender lo mucho que se sacrificaron.
Tengo una gran compañera en esta aventura. Ainniz me complementa como nunca pensé posible por otra persona. Ella también esta nerviosa, y me imagino que debe tener sus propias dudas e inseguridades. Sobre todo ya que Sofía será una mujercita, y solo Ainniz sabe lo difícil que es el mundo para la mujer…y Dios me ayude si sale linda como su madre!
Bueno, espero seguir escribiendo, ahora tengo que parar porque ya me han empezado a caer las lagrimas de nuevo. Otra cosa que entiendo ahora sobre mi padre, a quien siempre le decía “maricon” por la facilidad que tiene para llorar cuando habla de sus hijos. Y ahora soy yo el que siento estas emociones incontrolables, solo al pensar sobre mi hija. Que cosa mas extraña y maravillosa…
Sofía, tu papi te espera pronto y quiere que sepas que tratara de ser el mejor padre del mundo.